
Aunque no lo hayamos hecho conscientemente, Hawaii ha resultado ser la mejor guinda para el pastel de Estados Unidos. Y es junto con Miami de los sitios donde mas a gusto nos hemos sentido. Quiza haya sido porque es donde menos parece que estas en este pais, por la mezcla de culturas que tienen, y porque en Miami predomina lo latino y en Hawai predomina lo asiatico.

Sea por lo que sea, las dos semanas que hemos pasado en estas islas nos dejan un muy buen sabor de boca. Hemos conocido solo dos de ellas: Oahu, donde esta la capital Honolulu; y Hawaii donde esta el parque nacional de los volcanes. En Oahu nos hemos sentido como en casa porque hemos estado en un hostel regentado por una familia local, con gente super maja. Alli pasamos la Nochebuena, envueltos por el espiritu Aloha y cenando sushi y helado de chocolate - el mejor de los menus!! El espiritu Aloha del que tan orgullosos se sienten los hawaianos es una especie de filosofia de vive y deja vivir, haz el bien y no mires a quien, y tomate la vida con calma y una sonrisa.

En la isla Hawaii (o Big Island como la llaman ellos por no confundir con el nombre de todo el archipielago) pasamos 5 dias visitando los volcanes. Aunque nos llevamos clavada la espinita de no haber visto lava viva fluyendo desde cerca, si hemos visto toneladas y toneladas de lava solidificada en la mayor variedad de formas que uno se pueda imaginar, lava joven (de apenas hace un ano) y lava que tiene mas de 100 anos. Y al menos conseguimos ver subiendo por la noche a un pequeno monticulo en mitad del parque, el resplandor de la lava viva en el horizonte, pues las erupciones ahora se estan produciendo en una zona remota de la isla a la que no se puede acceder por motivos de seguridad. Excusa perfecta para volver, ja, ja!!
Tambien nos llevamos la experiencia de haber estado en el Holo Holo In y haber conocido a su dueno Satoshi, un viajero japones que despues de recorrer mas de medio mundo echo raices en Hawaii y sigue viviendo la salsa de los viajes a traves de los huespedes de su hostel. Este hostel es un sitio de lo mas acogedor, en medio de un bosque tropical rodeado de toda la tranquilidad del mundo.

Para los aficionados al surf, confirmarles que si este deporte nacio aqui es por algo: hemos visto unas playas preciosas de arena negra con palmeras, y unas olas que quitan el hipo. Las tortugas y los peces de colores son tus companeros de bano en casi cualquier playa, haciendo que cada visita a la playa sea un pequeno safari.
Desde Hawaii: Aloha y Mele Kalikimaka!! Feliz Navidad!!






Volvemos a Las Vegas, pero no por vicio, sino para ver a los Down en directo en el House of Blues, una sala de conciertos dentro de un casino. Aunque es verdad que de paso aprovechamos para echar unas monedillas en las tragaperras de Los Soprano para ver si suena la flauta y podemos alargar un poco esta aventura. No hubo suerte.
Parada en el Death Valley para comprobar que hace honor a su nombre, y salimos zingando hacia la costa californiana. Localizamos un camping cojonudo (Morro Dunes) en un pueblito cojonudo (Morro Bay), al otro lado de la calle de una playa cojonuda. El tiempo: cojonudo! Nos dedicamos a desayunar al solete de la manana, darnos una vuelta por la library del pueblo para usar gratis internet, comer al solete de la tarde, pasear por la playa inmensa y ver la puesta de sol.








